sábado, 23 de junio de 2007

Efecto Kuleshov

Uno de los muchos efectos curiosos de la psicología cognitiva es el efecto Kuleshov. Lev Vladimirovich Kuleshov (conocido por la versión francesa de su nombre, Koulechov) nació el 1 de enero de 1899 en Tambov, y antes de cumplir los 21 años ya es profesor en la escuela de cine de Moscú, la VGIK que posteriormente llegará a dirigir, creando un laboratorio especial de montaje cinematográfico. Kuleshov se percató de que el cine, como cualquier arte, no reside en la obra, sino en la mente del observador. A fin de cuentas una obra no es lo que el creador hizo, sino lo que el espectador percibe y siente al enfrentarse a ella.

Kuleshov comprendió que el cerebro no percible imágenes aisladas y que, de la misma forma que leemos palabras completas y no letra a letra, nuestro cerebro combina las imágenes que vemos yuxtapuestas para crear una sensación conjunta. Y así realizó su famoso experimento de montaje cinematográfico. Creó tres escenas que proyectó ante tres públicos diferentes: La primera escena consistía en un plano de un plato de sopa, y después un primer plano del actor Ivan Mozzhukhin (conocido frecuentemente por la versión francesa de su nombre: Mosjoukine) . El primer público aclamó la capacidad de Mozzhukhin para mostrar hambre. La segunda escena era una niña en un féretro, y a continuación un primer plano del mismo actor. La segunda audiencia alabó el trabajo de Mozzhukhin expresando tristeza. La tercera secuencia consistía en una moza en un diván y el primer plano del actor. Y esta vez el público dijo que Mozzhukhin era un genio expresando cariño (u otras cosas). Lo que ninguna de las audiencias sabía era que el primer plano de Mozzhukhin era el mismo en los tres casos y que en sí mismo era bastante inexpresivo y neutro. Sólo el segundo plano, yuxtapuesto al del actor era el que confería sentido a la sosa expresión de Mozzhukhin. Nuestro cerebro no capta imagen por imagen, sino que realiza una mezcla de los mismos de forma que se difuminan los sentimientos producidos por una imagen y por la siguiente.


El experimento de Kuleshov


El efecto Kuleshov ha sido explotado en numerosas ocasiones en el cine, y es especialmente visible en la cinematografía constructivista soviética de principios del siglo XX, en la película Octubre (1928), de Eisenstein por citar tan sólo un ejemplo, es especialmente apreciable. Hoy en día el efecto Kuleshov es considerado una de las técnicas básicas de montaje cinematográfico. Por ejemplo en una persecución, la sucesión de tomas de perseguido y perseguidor cada vez más cortas produce la sensación en el espectador de que el perseguido se acerca cada vez más produciendo un crescendo en la tensión del espectador. De igual modo, el efecto Kuleshov fue empleado de forma perversa en las recientes elecciones municipales cuando el candidato del PP a la alcaldía de Badalona mostraba, en su vídeo propagandístico, escenas de gente descontenta por la delincuencia entreveradas con imágenes de emigrantes que producían una asociación en el espectador de que la delincuencia iba asociada indefectiblemente a la inmigración.


El efecto Kuleshov del PP badalonés


También Hope realizó un experimento similar hace unos años (cuatro exactamente, pues fue tras las elecciones autonómicas de 2003) con una fotografía de Rafael Simancas que repitiéndola varias veces, y con diferentes pies de foto, producían un efecto Kuleshov en el espectador muy interesante.

2 comentarios:

Tomás León dijo...

Saludos, quisiera saber donde puedo encontrar este experimento de Hope con Rafael Simancas. Esta tal vez en youtube o vimeo? muchas gracias

Tomás León dijo...

Saludos, quisiera saber donde puedo encontrar este experimento de Hope con Rafael Simancas. Esta tal vez en youtube o vimeo? muchas gracias